Radiación solar

Llamamos luz solar al espectro completo de radiaciones electromagnéticas procedentes del Sol, la estrella central de nuestro Sistema Solar.

 

No toda la radiación que emite el Sol llega alcanza la superficie de nuestro planeta, pues es filtrada por las capas altas de la atmósfera. De este modo, el espectro solar que llega a la Tierra está conformado por tres franjas de ondas:

  • luz infrarroja (700-1000 nm)
  • luz visible (400-700 nm)
  • luz ultravioleta (100-400 nm)

 

La luz ultravioleta, constituye tan sólo el 5-7% del espectro solar, y sin embargo es el principal responsable de los efectos biológicos de las radiaciones del sol en la salud de las personas y demás los seres vivos. Según la longitud de onda, se distinguen tres tipos de radiaciones ultravioletas:

  • UVA (315-400 nm)
  • UVB (280-315 nm)
  • UVC (100-280 nm)

 

Afortunadamente, la capa de ozono estratosférico retiene la totalidad de las UVC y buena parte de las radiaciones UVB y UVA.

La reducción del ozono estratosférico generada por la actividad de los seres humanos ha ocasionado un aumento la cantidad de UVA y UVB que llega a la superficie de la Tierra. Esto puede afectar la salud humana, los animales, los organismos marinos y la vida vegetal. En los seres humanos, una mayor exposición a los rayos UV puede provocar cánceres de piel, cataratas y daños al sistema inmunológico.

¿Quieres saber más sobre los espectros de luz?

Luz infrarroja. Con un rango entre 700 nm y 1000 μm, es la radiación predominante y la que aporta más cantidad de calor proveniente del Sol. Es indetectable por el ojo humano y puede a su vez dividirse en tres tipos: infrarrojo cercano (de 800 nm a 2500 nm), infrarrojo medio (2500 nm a 50 μm) e infrarrojo lejano (de 50 a 1000 μm).

 

Luz visible. Extendida en un rango entre 400 y 700 nm, se trata de diversas formas de luz que componen el espectro visible. Si la luz solar penetra en un prisma, podremos ver cómo se descompone en sus diversas longitudes de onda, que en nuestra mirada constituyen los distintos colores: violeta (cerca de 400 nm), azul (cerca de 450 nm), verde (cerca de 520 nm), amarillo (cerca de 600 nm), naranja (cerca de 650 nm) y rojo (cerca de 700 nm).

 

Luz ultravioleta. Con una longitud de onda comprendida entre 100 y 400 nm, se trata del componente minoritario del espectro solar y sin embargo el que tiene un mayor impacto en la salud de los seres vivos por su potencial para dañar el ADN de las células. Su nombre se debe a que se encuentra en un rango superior al de la luz de color violeta, la más alta que el ojo humano puede captar, por lo que es un tipo de luz invisible. Ésta a su vez se subdivide en tres componentes según su longitud de onda: UVA (315-400 nm), UVB (280-315 nm) y UVC (100-280 nm), y existe una relación inversa entre la longitud de onda y el daño biológico potencial. Afortunadamente, todos los UVC y la mayoría de los UVB son absorbidos por el ozono, el vapor de agua, el oxígeno y el dióxido de carbono atmosférico. De este modo, el 95-98% de los UV que alcanzan la Tierra son UVA y el 2-5% UVB.

La cantidad de radiación ultravioleta que incide en la superficie terrestre varía dependiendo de diversos factores tales como:

  • el grosor de la capa de ozono
  • la localización geográfica
  • la altitud, la estación del año
  • la hora del día
  • la nubosidad del cielo
  • la reflexión del suelo