Tipos de Cáncer de piel

  • Es el más frecuente, se presenta habitualmente en la cara (la nariz y los párpados son lugares favoritos) y crece lentamente durante años, como un bulto, o una herida que no cura ni duele. La extirpación a tiempo suele ser curativa, pero deja cicatrices visibles como secuela.

  • Es el segundo en frecuencia, aparece en zonas de piel dañadas por el sol como la cara, la calva, las orejas, o el dorso de los antebrazos y las manos. Su apariencia es la de una verruga o de tumor que crece rápidamente. En ocasiones infiltra en profundidad hasta alcanzar los ganglios linfáticos regionales. Además de una cirugía, puede ser necesaria la aplicación de radioterapia para obtener su curación.

  • Es menos frecuente y sin embargo el causante de la mayoría de las muertes por cáncer de piel. Aparece en cualquier parte de la piel, en forma de un lunar de aspecto irregular y cambiante. Si no se detecta a tiempo, sus células penetran en los vasos sanguíneos y se reproducen a distancia en otros órganos y tejidos. La cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y la inmunoterapia son las distintas armas terapéuticas de las que disponemos para luchar contra este tumor.

  • es el más frecuente, se presenta habitualmente en la cara (la nariz y los párpados son lugares favoritos) y crece lentamente durante años, como un bulto, o una herida que no cura ni duele. La extirpación a tiempo suele ser curativa, pero deja cicatrices visibles como secuela.

  • es el segundo en frecuencia, aparece en zonas de piel dañadas por el sol como la cara, la calva, las orejas, o el dorso de los antebrazos y las manos. Su apariencia es la de una verruga o de tumor que crece rápidamente. En ocasiones infiltra en profundidad hasta alcanzar los ganglios linfáticos regionales. Además de una cirugía, puede ser necesaria la aplicación de radioterapia para obtener su curación.

  • es menos frecuente y sin embargo el causante de la mayoría de las muertes por cáncer de piel. Aparece en cualquier parte de la piel, en forma de un lunar de aspecto irregular y cambiante. Si no se detecta a tiempo, sus células penetran en los vasos sanguíneos y se reproducen a distancia en otros órganos y tejidos. La cirugía, la radioterapia, la quimioterapia y la inmunoterapia son las distintas armas terapéuticas de las que disponemos para luchar contra este tumor.