Chequea tu piel

Chequear tu piel es la mejor manera de detectar a tiempo el cáncer cutáneo. Aprende la técnica del autoexamen cutáneo y practícala regularmente. Puede salvarte la vida.

 

Tan sólo se necesitan unos de minutos, una vez al mes, para comprobar si hay algún signo de alarma.

 

Es muy sencillo. Busca un espacio bien iluminado enfrente de un espejo de cuerpo entero y asegúrese de tener a mano un espejo pequeño, una silla, un secador o un peine y una cámara digital para registrar cualquier anomalía o cambio que encuentres.

 

Recuerda que algunos síntomas del cáncer de piel pueden sentirse fácilmente antes de que se vuelvan visibles. No confíes únicamente en tus ojos – pasa las manos por todo su cuerpo mientras llevas a cabo la revisión.

  1. Observa tu cara, incluyendo los ojos, la nariz, los labios y la boca (utiliza una linterna para mirar dentro de la boca).
  2. Pon atención a las orejas, mira también por detrás de las mismas.
  3. Revisa tu cuero cabelludo usando el peine o el secador para separar el pelo.
  4. A continuación, fíjate en el cuello, el pecho y la parte superior del cuerpo.
  5. Si eres mujer, revisa la zona entre las mamas y por debajo de las mismas.
  6. Examina la parte interna y externa de sus brazos, comenzando por las axilas y bajando por el codo hasta llegar a sus manos y también entre los dedos.
  7. Observa tu abdomen, y baja hasta la zona del pubis entre el vello y las ingles.
  8. Gírate de espalda y utiliza el espejo de mano para chequear tu dorso, comenzando por el cuello y los hombros y bajando hasta la zona lumbar y a los glúteos.
  9. Toma asiento y revisa las piernas su zona delantera y trasera. Examina los pies, los espacios entre los dedos, las uñas y las plantas.
  10. Para terminar, presta atención a tus genitales, la parte externa y la mucosa húmeda que la cubre internamente.